Extinción del uso de vivienda familiar por convivencia del progenitor custodio con nueva pareja

El Tribunal Supremo crea jurisprudencia al declarar la necesidad de extinguir el uso de la vivienda familiar atribuida al cónyuge custodio de los hijos por convivir en ella con su nueva pareja.

La sentencia valora que el domicilio pierde su condición de vivienda familiar al convivir en ella una tercera persona como nueva pareja del cónyuge custodio. De este modo se posibilita que se extinga su derecho de uso en el momento en que se proceda a la liquidación de la sociedad de gananciales.

Las circunstancias que dan lugar a esta sentencia parten de la atribución del uso de la vivienda ganancial al progenitor y sus hijos. Tiempo después entra a convivir en ella la nueva pareja del custodio, lo que motiva el planteamiento de modificación de medidas por quien ha sido privado de su uso.

Argumentos utilizados:

  • Alteración de la naturaleza de la vivienda:
    “La introducción de un tercero en la vivienda en manifiesta relación estable de pareja con la progenitora que se benefició del uso por habérsele asignado la custodia de los hijos, aspecto que se examina, cambia el estatus del domicilio familiar.”
  • Perjuicio para el progenitor no custodio:
    “No se niega que al amparo del derecho a la libertad personal y al libre desarrollo de la personalidad se puedan establecer nuevas relaciones de pareja con quien se estime conveniente, lo que se cuestiona es que esta libertad se utilice en perjuicio de otros, en este caso del progenitor no custodio.”
  • La nueva relación de pareja es una variable que influye en la compensatoria, en el derecho a permanecer en la casa e incluso en el interés de los hijos:
    “Una nueva relación de pareja, tras la ruptura del matrimonio, tiene evidente influencia en la pensión compensatoria, en el derecho a permanecer en la casa familiar e incluso en el interés de los hijos, desde el momento en que introduce elementos de valoración distintos de los que se tuvieron en cuenta inicialmente y que, en relación a lo que aquí se cuestiona, se deberán tener en cuenta, sin perder de vista ese interés de los hijos, que es el que sirvió de título de atribución del uso, al amparo del artículo 96 del Código Civil.”
  • El derecho de uso de la vivienda familiar deja de existir:
    “El derecho de uso de la vivienda familiar existe y deja de existir en función de las circunstancias que concurren en el caso. Se confiere y se mantiene en tanto que conserve este carácter familiar. La vivienda sobre la que se establece el uso no es otra que aquella en que la familia haya convivido como tal, con una voluntad de permanencia (sentencia 726/2013, de 19 de noviembre). En el presente caso, este carácter ha desaparecido, no porque la madre e hijos hayan dejado de vivir en ella, sino por la entrada de un tercero, dejando de servir a los fines del matrimonio. La introducción de una tercera persona hace perder a la vivienda su antigua naturaleza «por servir en su uso a una familia distinta y diferente», como dice la sentencia recurrida.”
  • La medida no priva a los menores de su derecho a una vivienda:
    “La medida no priva a los menores de su derecho a una vivienda, ni cambia la custodia, que se mantiene en favor de su madre. La atribución del uso a los hijos menores y al progenitor custodio se produce para salvaguardar los derechos de aquellos. Pero más allá de que se les proporcione una vivienda que cubra las necesidades de alojamiento en condiciones de dignidad y decoro, no es posible mantenerlos en el uso de un inmueble que no tiene el carácter de domicilio familiar, puesto que dejó de servir a los fines que determinaron la atribución del uso en el momento de la ruptura matrimonial, más allá del tiempo necesario para liquidar la sociedad legal de gananciales existente entre ambos progenitores.”
  • El interés de los hijos no puede desvincularse absolutamente del de sus padres, cuando es posible conciliarlos:
    “El interés de los hijos no puede desvincularse absolutamente del de sus padres, cuando es posible conciliarlos. El interés en abstracto o simplemente especulativo no es suficiente y la misma decisión adoptada en su día por los progenitores para poner fin al matrimonio, la deben tener ahora para actuar en beneficio e interés de sus hijos respecto de la vivienda, una vez que se ha extinguido la medida inicial de uso, y que en el caso se ve favorecida por el carácter ganancial del inmueble y por la posibilidad real de poder seguir ocupándolo si la madre adquiere la mitad o se produce su venta y adquiere otra vivienda.”

Conclusiones

Se trata de una sentencia que valora el hecho de la convivencia de un tercero en la antigua vivienda familiar como una variable determinante para acordar la extinción de su uso, sin que ello implique desatender el interés de los menores.

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Publicado por EGP Abogados

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